Cartas de Invitación: las cosas incoherentes de la Ley de Extranjería

27/06/2016

Actualmente está encima de la mesa el debate sobre las Cartas de Invitación y las sanciones que se pueden aplicar a los invitantes y las consecuencias que podría haber para el invitado. Digo que está el debate abierto porque ya he escuchado a más de uno comentar que han visto sanciones económicas importantes para los invitantes.
No voy a entrar a detallar qué es una Carta de Invitación, ya que por todos es conocido que sirve para poder entrar en España amigos o familiares con el fin de pasar un periodo de hasta tres meses, y que además, el invitante se compromete a que esa persona regrese, y también que al hacer la carta se le informa al invitante de las posibles sanciones y consecuencias para él, en el caso de que la persona no regrese.
Pues bien, la Ley contempla ya desde hace unos años las sanciones por incumplimiento de una Carta de Invitación, en concreto se regula en el artículo 53.2.c) de la Ley de Extranjería, y la posible sanción para el invitante en el artículo 55.1.b). La Ley identifica el incumplimiento por parte del invitante como una sanción grave, y la multa que se le aplica varía desde los 501 euros hasta los 10.000 euros.
Sin embargo hasta ahora, y conozco varios casos, el hecho de que una persona llegase con Carta de Invitación no era problema para posteriormente realizar una residencia como familiar de comunitario, e incluso, he de decir que en ningún caso he visto sanciones para el invitante, al menos aquí en Baleares.
Parece ser que ahora puede empezar a ser un problema, y es lo que se está escuchando, por lo que este debate y dichos comentarios están haciendo que mucha gente se plantee el hecho de no invitar por el miedo que le supone pensar en una posible sanción económica elevada.
¿Por qué ahora?
La situación migratoria en Europa, como todos sabemos, está siendo uno de los puntos flacos en las políticas de la Unión, la Crisis de Refugiados le está sobrepasando y no saben cómo afrontarla de un modo solidario, así que las consecuencias finales son un endurecimiento de las políticas migratorias de los países miembros, y en concreto en nuestro caso se está notando en las actuaciones administrativas y en la interpretación de las leyes y normas de extranjería.
Invitación siendo español o comunitario
De alguna manera este es el Kit de la cuestión, en el sentido que cuando el invitante, sea español o residente legal, invita a un extranjero no familiar directo, es consciente que la situación de esa persona, en el caso de no retornar tras los tres meses, es la de completa irregularidad y sin opciones de acceder a la residencia en España hasta que al menos llegue a los tres años de estancia demostrada y entonces pueda acceder a la regularidad a través del Arraigo Social. En estos casos si se está promoviendo de algún modo la inmigración irregular, puesto que el invitante es consciente de que esa persona invitada quedará en situación de irregularidad. Esta situación quizá si podría entenderse sancionable con la Ley en la mano.
Pero ¿Qué ocurre si la persona que invitamos es nuestra esposa, hijos o ascendientes?. En este caso la sanción parece ser que también existe, pero ojo, si atendemos a las normas podría ser muy discutible la sanción ya que el artículo 55.3 de la Ley de Extranjería habla que para graduar la sanción económica se deberá tener en cuenta el daño producido, el riesgo derivado de la infracción y la trascendencia de dicha irregularidad. Y es este artículo concreto el que me da pié a pensar que sería muy discutible imponer sanción por incumplimiento de la Carta de Invitación cuando el invitado es un familiar directo, siempre y cuando pretendamos regularizar su situación a través del procedimiento pertinente de familiar de comunitario-
Consulado o delegación
Para realizar el trámite de familiar de comunitario se puede hacer de dos maneras, la primera se realizaría desde el país de origen y a través del Consulado de España, en este caso lo que se tramita es un Visado como familiar de Comunitario para entrar en España, y posteriormente al entrar en España tramitar la tarjeta de familiar en la Oficina de Extranjería, en este caso no se viene con carta de invitación, se viene con Visado.
El gran problema de este supuesto es que en ocasiones los Consulados, como ya hemos dicho en muchas ocasiones, pueden hacer que ese camino sea un auténtico tormento, ya que nos podemos encontrar con denegaciones muy injustas de visados, incluso en ocasiones he podido ver denegaciones de reconocimiento de matrimonios extranjeros en España por parte de los consulados alegando, de un modo temerario, que el matrimonio es en fraude de Ley y con el objetivo único de poder residir en España. Estos dos puntos son los más habituales y que ponen freno a los inmigrantes que quieren venir a España como familiares de comunitario, o ponen freno a los españoles o comunitarios que quieren reagrupar a sus familiares directos.
En consecuencia la opta por el segundo camino, y es en el que entra en juego la Carta de Invitación, ya que en esta segunda posibilidad no es preciso el visado ni ninguna gestión con el consulado. Simplemente llegan a España invitados y una vez aquí tramitan la residencia como familiar de comunitario, ya que una vez en España no es preciso visado, extranjería concede la residencia si se cumplen con los requisitos del proceso. Este camino, me ha sido sugerido personalmente por más de un Consulado y he de reconocer que hasta ahora este ha sido el mejor camino y más sencillo para el administrado.
Opinión
Puedo entender que si la invitación se realiza a alguien que vaya a quedar en situación de irregularidad tras el incumplimiento del regreso, pueda ser sancionable a nivel administrativo, nunca a nivel penal, siempre y cuando no haya ánimo de lucro por parte del invitante. Pero no puedo entender que se llegue a sancionar cuando el invitado es un familiar directo al que una vez en España se le va a regularizar, o una pareja que viene a España a casarse, ya que el matrimonio en el extranjero no se reconoce para el régimen comunitario. Con todas las trabas que ponen muchos consulados es normal que este sea el mejor procedimiento para acceder a la residencia como familiar de comunitario. Aparte debemos recordar que hasta ahora este tipo de situaciones no ha sido sancionable en la práctica y no sé porque ahora lo tiene que ser. Es la propia Ley la que promueve la irregularidad cuando establece la posibilidad del Arraigo Social. Hay situaciones que no son justas, que no son coherentes y que seguramente, y si se aplican sanciones, serán dirimidas en los juzgados. Bueno, pues allí nos veremos. Compartir esta noticia:    



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