Palabras muy bonitas, pero desde luego carentes de sinceridad en el ámbito de la realidad

24/01/2017

Hace pocos días escuchaba la radio y aparecía la Vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáez de Santa María, haciendo unas declaraciones a propósito de la Conferencia de Presidentes de las Comunidades Autónomas.
En estas declaraciones la Vicepresidenta lo que planteaba era la posibilidad de elaborar y llevar a cabo un plan de actuación para ayudar a los refugiados en esta ola de frío que estamos padeciendo en Europa.
La Conferencia era el día 17 de enero, y con carácter de urgencia se convocó la reunión para hablar sobre este plan de emergencia el día 23 de enero, seis días después. ¿Es esto realmente una urgencia?, yo creo que no, opino que es más intentar lavarse la cara de sus propias vergüenzas.
Ya directamente desde ACNUR, la Asociación de Ayuda a los Refugiados, se está reclamando ayuda urgente, dicen que la situación es insostenible, que mañana ya será tarde, no hay que perder ningún día, y aquí una urgencia la valoran en seis días.
Ya el Comisario de Migraciones habla de que en la isla de Samos, en Grecia, están más de mil personas en tiendas de campaña, sin la más mínima protección, y en Belgrado se habla de otras mil personas a la intemperie.
Aparte de hablarnos la Vicepresidenta acerca de la intención de convocar una reunión de urgencia dentro de seis días para ayudar a los refugiados, también nos dijo que el Gobierno ha cumplido con los compromisos adquiridos en materia de asentamiento y reubicación de refugiados. Intentó, además, de hacernos ver por otra parte que España es un importante receptor de solicitudes directas de asilo, y para acabar nos habló de que el objetivo es buscar un modelo de integración, que no se trata solo de acoger en un momento puntual.
Fueron palabras muy bonitas, pero desde luego carentes de realidad y de sinceridad. Un plan de urgencia se ejecuta sin dilaciones, no se espera. Entiendo que uno desde el calor del hogar, pueda esperar el fin de semana para preocuparse de la situación humanitaria y del frío que no se sufre, pero debemos recordarles que ellos son los encargados, por su puesto, de solucionar estos grandes problemas sin dilaciones.
Desde luego también es irrisorio escuchar argumentos sobre el cumplimiento de los compromisos de acogida, asentamiento y reubicación, cuando España debía asumir un cupo de más de diecisiete mil refugiados, y al final se han quedado en menos de mil los que han sido acogidos. Europa en su conjunto determinó la reubicación y asentamiento de más de 182.000 refugiados, y el total reubicados es de unos 24.000
También se hace curioso escuchar que somos uno de los más importantes receptores de solicitudes de asilo, ya que a finales de octubre éramos el décimo segundo país en solicitudes de asilo, lejos de la importancia pretendida.
¿Integración?
Por último y como colofón, la Vicepresidenta nos dice que el objetivo es buscar un modelo de integración, que no se trata solo de acoger en un momento puntual. Pero la realidad es que sino acogemos a nadie, o a muy pocos, la interacción es lo de menos, la urgencia en este caso es la acogida, la reubicación, el asentamiento. Esa es la urgencia, hablamos de una urgencia humanitaria, no de valores morales ni de conductas sociales.
La integración es muy importantes en el día a día de una sociedad receptora de inmigración, como lo es la nuestra, pero desde luego se hace más integración respetando la sanidad universal que no hablando de ella cuando no viene al caso. Opino que son excusas y argumentos de por qué no se están haciendo las cosas bien, de alargar y no dar solución a un problema que atañe a toda Europa y que no saben cómo resolver. Pero entonces que no nos pretendan hacer ver que tienen la situación controlada.

Desde mi perspectiva, son las personas en general las que se preocupan de la situación, muchos a los que les gustaría poder acoger a refugiados, y ofrecerles la solidaridad que, afortunadamente, los españoles sí que tienen. Y creo además que si el pueblo español no hace más es porque, desafortunadamente los políticos no hacen bien su trabajo. Más o menos como la imposibilidad de asentar a nadie que aún no se ha acogido.
Pero no olvidemos lo importante, la situación de emergencia humanitaria, el frio polar, la ayuda que es necesaria ya. Las urgencias son para ya no cuando ustedes estimen conveniente desde el calor de su cómodo hogar.
Fdo. Igor Valiente Compartir esta noticia:    



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