Los aplausos se los llevan los diferentes voluntarios de ONG mallorquinas que cada vez tocan la puerta de la redacción de nuestro periódico para explicarnos los proyectos solidarios a emprender en países con graves problemas sociales. Ellos tienen una visión amplia del mundo y entienden el sufrimiento humano de los demás. A esos voluntarios que se aprestan a viajar a Centroamérica y África, un sonoro aplauso.