
| Insensibilidad y falta de soluciones en el mundo (12/01/2009) |
Infortunadamente el 2.009 no ha comenzado con pie derecho, y quisiera estar equivocado al pensar que las cosas que están sucediendo alrededor de la geografía universal son hasta ahora el comienzo de una serie de despropósitos, que debemos afrontar con una coraza de acero para que el golpe sea lo menos doloroso, especialmente para los más perjudicados: los ciudadanos de a pie.
Lo que sucede en el conflicto palestino- israelí es fiel reflejo de la deteriorada y egoísta mentalidad humana del siglo XXI; todo apunta a que estamos retrocediendo a la época de los gladiadores, de las lanzas y de las artillerías pesadas del hombre salvaje de vidas pasadas.
Los descubrimientos científicos, el acelerado avance de la información, la inmediatez de la comunicación, entre otros, nos han puesto con el paso de los años al alcance de nuestra mano una vida más accesible. Pero si analizamos con lupa lo que está ocurriendo a nuestro alrededor vemos un panorama sombrío y nada halagüeño.
A este conflicto mediático de judíos y palestinos añadámosle la pobreza que devasta al continente africano; la crisis económica que sacude a Estados Unidos y a Europa –España es el primer país de la UE con más índice de desempleo- y la rebelión en Latinoamérica, concretamente en Venezuela, Bolivia, Argentina y Ecuador, donde están optando por jugarse el todo por el todo por la nacionalización de sus economías, lo cual es válido; sin embargo todo apunta a que esta sublevación es simplemente un enfrentamiento de populistas y abstractas ideologías en contra del país del ‘Tío Sam’, que dicho sea, cada vez se muestra más indiferente a los problemas de la humanidad, salvo cuando se inmiscuyen por conveniencia propia en los conflictos de los demás.
Tampoco se puede dejar de lado los más de cincuenta años de conflicto armado que vive Colombia, y a pesar de los progresos, la falta de voluntad de los grupos guerrilleros y de ultraderecha en poner fin a una absurda guerra de poderes e intereses creados, sin importar la voluntad de un país que desde hace lustros clama por la paz.
Miles de ejemplos podríamos ilustrar para demostrar que el mundo está al revés. Quizás sea este el año de las oportunidades para que los gobernantes saquen su casta, sea cual sea su ideología y posicionamiento político.
En el caso de las noticias negativas acaecidas en Baleares en el último año, creemos que ya es hora de que los gobernantes y los altos cargos devuelvan la confianza a los ciudadanos; y recíprocamente ante la situación de incertidumbre y desconfianza quienes convivimos en esta Comunidad Autónoma tenemos sí o sí que poner nuestro grano de arena para anteponer la tolerancia y luchar por solucionar los problemas que de verdad merezcan la pena. A veces peleamos o nos enredamos la vida por cosas insignificantes, ignorando que a nuestro alrededor existen verdaderos dramas humanos.
|
|
|