
| A la caza de ‘ilegales’ (24/02/2009) |
No se explica cómo alguien puede estar en un alto cargo de responsabilidad ignorando las acciones emprendidas por sus subalternos, y más aún si se trata de adoptar decisiones que asocian una vez más el término delincuencia con inmigración; no sin antes advertir que no pretendo canonizar a los delincuentes, que bien merecen estar en la cárcel o siendo buscados por la justicia, sean de la nacionalidad que sean, pues siempre he sido de la teoría que a la inmigración no se la puede victimizar, pero tampoco se la puede rotular con adjetivos vinculados a la delincuencia.
Ahora bien, es lamentable que le intenten vender a los ciudadanos la ‘moto’ de que parte de la solución a la crisis será echando a sus países a los “ilegales”, mejor a los irregulares; nadie en esta vida nace o está ilegal, salvo que estemos hablando de un acto o procedimiento no acorde con una ley o normativa establecida.
Es diferente cometer una falta administrativa a perpetrar un delito que atente contra la seguridad pública y la integridad de los ciudadanos. Pero parece que los preparados y versados discursos –especialmente en campañas políticas- sobre la tolerancia e integración se estancan en sólo eso, palabras y nada más. Cabe aclarar que con esto no me estoy refiriendo a ninguna ideología en concreto, simplemente se trata del sistema universal en el que vivimos y difícilmente cambiará.
No sabemos si es para reír o tomarse la cabeza a dos manos, cuando escuchábamos la semana pasada las declaraciones públicas del Ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, quien públicamente admitió desconocer las redadas policiales de inmigrantes indocumentados en locales y vías públicas. Sorprendido por sus afirmaciones hice un repaso a las informaciones de los medios de comunicación y me encontré con un artículo de El País. Me permito transcribir dos párrafos muy llamativos. Juzguen ustedes mismos.
“Alfredo Perdiguero, secretario general del sindicato Unión Federal de Policías (UFP) dijo en la Cadena Ser que "en algunas comisarías les dan [a los agentes] días libres por hacer esta práctica- detener indocumentados".
El aumento de redadas en busca de sin papeles preocupaba en las calles madrileñas hace ya unos meses. Diversas ONG y cuatro sindicatos policiales comunicaron su preocupación al Fiscal General del Estado y al Defensor del Pueblo. El ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, interpelado por la oposición, negaba la mayor en el Senado el pasado martes. "Niego rotundamente que la policía haga redadas indiscriminadas", respondió rotundo. "Las detenciones de inmigrantes ilegales no figuran en ninguna estadística".
Me pregunto si parte de los problemas de la crisis se solucionarán de tajo con medidas de estas características. ¿O son simplemente paños de agua tibia para disfrazarle a la sociedad los crasos errores del pasado?
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