
| Es hora de unir criterios para combatir a los terroristas (09/08/2009) |
Los que hemos sufrido en carne propia la violencia en nuestros países de origen, en el caso personal de quien escribe, en Colombia, conocemos perfectamente el dolor y la impotencia que generan actos miserables como los perpetrados por la banda terrorista ETA el pasado 30 de julio en Palmanova y un día antes en Burgos.
Es en definitiva, una mezcla de sentimientos de repudio, dolor, inseguridad y clamor de justicia. Por experiencia, tras años de ser testigo presencial de coches-bomba en mi país por el narcoterrorismo, no basta que los dirigentes políticos de cualquier nación del mundo salgan a pronunciarse con las mismas frases de siempre, que desde luego no sobran, lo mínimo es que los que rigen el destino de una sociedad condenen estos repudiables hechos.
Pero la cruel realidad evidencia que nada devolverá la vida a cientos de personas que mueren en el mundo por culpa de los absurdos radicalismos e ideas extremistas que desencadenan guerras, la mayoría de ellas, derivadas de intereses económicos y bienestar de unos cuantos más que por la defensa de intereses comunes.
Por múltiples discrepancias que existan en el camino, es el momento de que los líderes políticos –Gobierno y oposición- unifiquen criterios y planteen de una vez por todas fórmulas de cambio. Los ciudadanos están hastiados de las peleas, disputas, incluso hasta salidas de tono que solemos presenciar a diario en los diferentes medios de comunicación.
Incluso no falta quien prefiere apartarse de la realidad de lo que sucede en su país, y opta por prestarle más atención al desenlace de Operación Triunfo o al cotilleo de un programa rosa, que a la problemática que vive su propio país. Es simplemente porque están cansados de escuchar las mismas discusiones entre unos y otros, sin ofrecer soluciones tangibles a los problemas reales de los ciudadanos, algo que suele suceder en la esfera geográfica.
Para arreglar la casa debemos comenzar por utilizar un lenguaje de concordancia abierto y respetuoso, especialmente, entre las formaciones políticas. La única forma de hacerle frente a la barbarie es tomar nota de nuestros planteamientos y de los de los otros. De lo contrario será muy complicado llegar a un verdadero consenso.
A miles de inmigrantes de los que hemos escogido España para vivir, nos duele lo que está sucediendo; es un problema que asumimos como propio. Por ello, dedicamos una mención a los integrantes de los Cuerpos de Seguridad del Estado, quienes son los encargados directamente de enfrentar a estos terroristas y proteger a la ciudadanía a costa de su propia vida.
A ellos, muchas veces ignorados y poco valorados, un reconocimiento especial, y a las familias de Diego Salvá y Carlos Sainz así como al resto de víctimas de estos asesinos nuestras más sinceras condolencias y consideraciones.
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