| Mallorca |
| Una familia ecuatoriana pide ayuda tras perderlo todo en un incendio en un piso que tenían alquilado en Palma (28/06/2012) |
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Lo único que les interesa a los tres jóvenes es conseguir un trabajo para poder salir adelante
Por Juan Pablo Blanco A
Hace quince días una familia ecuatoriana quedó literalmente en la calle tras incendiarse el piso que tenían alquilado en la calle Mariano Aguiló, 4B de Palma. Informaciones diferentes a este periódico, en su momento afirmaron que la propietaria del inmueble se había ocupado por realojarla en otro inmueble, lo cual es “falso”, tal y como comentan los propios afectados. Sobre las 12 y 45h del sábado 16 de junio los tres jóvenes se encontraban en la cocina preparando la comida y no se dieron de cuenta de la extensa humareda que se propagaba al exterior del piso desde una de las habitaciones de atrás.
Según comenta Segundo, el fallo fue eléctrico, se originó por un corto circuito que no les dio tiempo a reaccionar. El fuego se extendió y de no ser por el providencial aviso de una vecina de la planta de arriba las consecuencias hubiesen sido peores.
“Lo único que nos ocurrió en ese momento- dice Segundo Jiménez- fue salir a la calle y salvar nuestras vidas, aunque yo fui el que llevó la peor parte. Por inhalación de humo me tuvieron que llevar a las urgencias de Son Espases”. Segundo, 26 años, es el mayor de otros dos hermanos, Nelson, 23, y María, 21, que aún no salen del estupor por la situación que viven en estos momentos.
Y es que la madre de estos tres jóvenes después del insuceso, contactó con este periódico para explicar la crítica situación a la que se enfrentan. Ninguno de los tres hermanos ha conseguido trabajo desde tiempo atrás, y ahora, este inesperado hecho los ha obligado a dispersarse a casa de amigos, donde los han alojado temporalmente. “Nos quedamos con la ropa que usted nos ve puesta y con prendas que nos han prestado para el día a día, lo que había adentro quedó inservible y la vivienda no tenía un seguro, según nos han explicado el seguro es comunitario”.
Segundo, es el que habla en nombre de la familia y su rostro refleja tristeza: “nadie se ha preocupado por nosotros, solo los amigos y algunos familiares que tenemos en Palma, pero esto es temporal”, para agregar que lo único que le pide a la gente que lea este artículo es un trabajo que les permita comenzar desde cero otra etapa. Y es que la única persona que lleva a sus espaldas la carga del hogar es la madre de estos tres jóvenes, que con apuros llega a fin de mes gracias a un trabajo que tiene en un balneario. Las personas deseen contactar con Segundo pueden hacerlo al 650 75 96 14, buenas referencias.
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