| Mallorca |
| La crisis provoca un descenso de la natalidad (13/07/2012) |
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El retorno de los inmigrantes y su precaria situación económica ha frenado el crecimiento de la natalidad que llegó con el fenómeno migratorio
La natalidad ha vuelto a descender en España, tal y como revelan los 468.430 nacimientos registrados el pasado 2011, un 3,5 por ciento menos que en el año anterior. Así lo demuestran los datos difundidos recientemente por el Instituto Nacional de Estadística y que ponen de relieve que después del incremento de la natalidad vivido a partir de 1995, la crisis ha frenado esta tendencia, con tres años consecutivos en descenso.
La inmigración, tal y como ha explicado a Baleares Sin Fronteras el sociólogo y presidente de la Fundació Gadeso Antoni Tarabini, juega un papel importante en este descenso, tanto por “el retorno al país de origen” debido a la crisis como por “un cambio de hábitos entre la población inmigrante, al adaptarse al país de acogida”.
Y es que, recuerda Tarabini, “la natalidad en España creció gracias a los inmigrantes que vinieron a buscar trabajo, que no sólo aportaban hijos pequeños sino que también tenían más hijos aquí que una familia española”. El factor inmigración, prosigue, “ha sido positivo para el crecimiento demográfico”.
La llegada de la crisis, sin embargo, ha truncado la subida, no sólo porque algunos extranjeros se vean obligados a retornar a su país de origen sino también por la precariedad de los que se quedan.
“Cuando hablamos de crisis no sólo nos referimos a la economía: los españoles tenemos una red social, los extranjeros no”, afirma el sociólogo, que asegura que “hay mucha gente desesperada, sin ayudas y con la inseguridad propia de estar fuera de tu país”. A este factor se suma la adaptación a los hábitos españoles, que propicia que muchas mujeres ante las dificultades económicas –y también gracias a “una mayor facilidad para obtener anticonceptivos”- opten por no ampliar la familia.
La falta de cobertura sanitaria, según Tarabini, tampoco favorece la natalidad entre los inmigrantes. “Muchas personas –algunas de ellas antes con papeles que no han podido renovar al no conseguir trabajo-, tienen miedo de ir a la sanidad pública y de que allí descubran su situación irregular”.
En referencia a la exclusión de la sanidad de las personas en situación ilegal, Tarabini censura que “hay muchos españoles que están de acuerdo con este cambio; sin embargo, nadie protestaba cuando los inmigrantes venían a hacer los trabajos que otros no querían realizar, cotizaban y contribuían a la natalidad”. Para el sociólogo, esta medida sólo contribuirá a que “haya más gente enferma y a que se colapsen las urgencias”.
Consecuencias de una baja natalidad
La caída de la natalidad por el descenso de la inmigración tiene consecuencias negativas en España, “uno de los países con un índice de natalidad más bajo”, según Tarabini.
“El sistema depende de la cooperación entre generaciones y esa cadena se ha roto”, advierte el experto. Y continúa: “La realidad es que actualmente la gente se muere más tarde y hay menos jóvenes, que encima no tienen trabajo”, por lo que se ha truncado el sistema.
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Los datos de 2011
Según el Instituto Nacional de Estadística (INE), un total de 90.390 nacimientos (el 19,3% del total) fueron de madres de nacionalidad extranjera residentes en España. Esta cifra fue inferior a los 98.845 del año 2010 (que representaron el 20,4% del total).
Entre las mujeres españolas, el número medio de hijos por mujer se redujo a 1,31 frente a los 1,33 del año anterior. Entre las extranjeras, se situó en 1,56, frente al 1,64 observado en 2010.
La edad media a la maternidad, según la nota de prensa del INE, volvió a ser muy distinta en ambos colectivos. En el año 2011 se estimó en 32,1 años para las mujeres españolas y en 28,9 años para las extranjeras.
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