La Asociación de Colombianos en Baleares baja el telón después de catorce años de trabajo

09/07/2015

Norbey Andrade, presidente durante todo este tiempo presentó su irrevocable carta de dimisión. Se estudia la creación de la Casa de Colombia en Mallorca

Por Juan Pablo Blanco A

 

A la Asociación de Colombianos en Baleares, Asocolbalear, le llegó la hora de cambiar el chip, y por ese motivo, después de catorce años de gestión, Norbey Andrade, presentó su renuncia a la junta directiva a comienzos de este año. La decisión fue difícil y mientras se tenía claro lo que se iba a hacer no se había dado a conocer públicamente. Aunque era un secreto a voces en el colectivo hasta el momento no existía un pronunciamiento oficial

Acusando la crisis por la falta de ayudas oficiales, la disminución de la llegada de colombianos a Mallorca y una cuota simbólica de 18 euros anuales de sus 3.500 socios, que salvo contadas excepciones se cumplía, la asociación ha optado en dar por terminado un ciclo de trece años al no ser que surjan cambios de última hora, algo muy improbable.

Al preguntársele a Andrade sobre el futuro de Asocolbalear, se limita a responder que él ha renunciado irrevocablemente, lo que no significa que deje de colaborarle al colectivo. “Todos los días recibo llamadas de gente con problemas y si está en mis manos asesorarlos o ayudarles con alguna causa, no dudo en hacerlo”, comenta.

Por ahora, lo importante para Andrade es seguir manteniendo viva la identidad de Colombia entre las nuevas generaciones nacidas en Mallorca. Las personas que  llegamos hace más de diez, quince o hasta veinte años ya tenemos hijos que están plenamente adaptados a la Isla, algunos apenas han tenido contacto con el país de sus padres y es importante no perder los rasgos culturales”.   

Andrade, no descarta la idea de que a corto plazo se funde la Casa Colombia, siguiendo el modelo de Sudamérica con las casas de España, Alemania, Portugal, entre otros, que representan los intereses de las colonias residentes en esos países.

Está claro que el “boom” de la inmigración ya pasó, dice  para agregar que “es hora de cambiar el chip, por lo que ya somos varios los que podemos poner la primera piedra para formar la Casa Colombia”.

A diferencia de la asociación, cuyas obligaciones eran inasumibles por costes de funcionamiento de local y pago de secretaria, la Casa Colombia estaría integrada por originarios de ese país arraigados en Mallorca proactivos con vocación de ayuda y dispuestos a emprender proyectos culturales que proyecten la mejor imagen del país. 

Antes de continuar en esta nueva etapa, Andrade no quiere pasar desapercibido una serie de actividades meritorias de la Asocolbalear, que fue catalogada en las diferentes legislaturas como una de las más serias y organizadas dentro del tejido asociativo.

El ya expresidente de la entidad evoca momentos memorables como la presión que se ejerció al gobierno de Colombia hace diez años para que sus compatriotas se beneficien de lo que hoy por hoy significa tener un consulado en dignas condiciones. “No nos tembló el pulso para apoyar al aquel entonces cónsul honorario, Carlos Navarro, que se cansó de la indiferencia del gobierno y solicitó una logística decente, actualmente los resultados están a la vista”.

Asocolbalear también ayudó a decenas de familias que por diversas causas afrontaron calamidades entre las más importantes la recogida de fondos para personas con extremas necesidades y la intermediación ante las autoridades de la Isla para tramitación de documentos en casos de urgencia y  la repatriación de cuerpos de fallecidos a Colombia.

A nivel jurídico los afiliados de la asociación  recibieron durante los catorce años, la asistencia de la abogada María Sabater; en lo cultural los colombianos se destacaron por no perder de vista las fechas emblemáticas con la organización de actividades multiculturales como el Día de la Independencia,  reconocimientos a las madres en mayo, el tradicional septiembre del Amor y la Amistad y la fiesta del deporte en la que se recaudaban ayudas para al Cóndor Fútbol Club, equipos amateurs y de niños que compitieron en los torneos de la Federación Balear.

Cabe añadir que aparte de las afujías económicas, estos eventos encaminados a la autofinanciación sufrieron un duro revés merced a la actual normativa que exige a las entidades sociales una licencia de actividades y un proyecto de ingeniería, con lo cual los costes se hicieron imposibles de asumir para la asociación, tal y como lo expresa Norbey.

El ex presidente ha querido agradecer a través de Baleares Sin Fronteras a todos los voluntarios y empresas colaboradoras de la asociación; de la misma manera a su última junta directiva integradas por Jorge Enrique Lambuley, Octavio Galeano, Alfredo Garrido, Víctor Juárez, Nubia Barajas, Lucero Velásquez (gerente fundadora) y a la letrada María Sabater. Andrade aprovecha este espacio para enviar un reconocimiento a su familia por haber soportado días de ausencia a tenor de las obligaciones que le demandó la asociación durante estos trece años. Por el mes de septiembre, Norbey y su esposa Diana serán padres, otro de los motivos que le lleva a centrarse en su vida familiar.

 

 

 

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El perfil desconocido de Andrade

Aparte de haber sido el presidente de la Asociación de Colombianos en Baleares durante catorce años, Cabe resaltar de Andrade su implicación en el ciclismo y los trabajos de organización en eventos masivos y pruebas deportivas  que realiza para empresa Unisport Consulting. 

Andrade recuerda su nombramiento en la Comisión Nacional de Pista de la Real Federación Española de ciclismo, en la que hay tres miembros, lo que para él,  constituye un orgullo y un privelio. Además, comenta que ha sido el primer extranjero miembro de la junta directiva de la Federación de Ciclismo de Illes Balears y responsable del ciclismo en pista. 

Antes de llegar a Mallorca, Norbey era el anfitrión de España en todos los eventos, tales como los campeonatos y las copas del mundo cuando se desempeñaba como Presidente de la Liga de Ciclismo del Valle del Cauca (Colombia). De esta manera, alentado por la gente de este deporte,  decidió viajar con el apoyo incondicional del hoy fallecido, Toni Cerdá que junto con sus hijos lo acogieron durante los primeros meses en Mallorca.  El agradecimiento de este colombiano nacido en Tuluá, Valle, es rendirle homenaje a su mentor todos los años con la prueba de ciclismo memorial “Toni Cerda de Pista”, “es lo mínimo que puedo hacer por una persona a la que le debo mucho”, asegura.

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