Agricultura trabaja con el Ministerio una fórmula que garantice la estabilidad de las exportaciones de patata mallorquina al Reino Unido


06/02/2021


BSF

A raíz del ‘Brexit’, el país ha clasificado la patata como producto de alta prioridad, y ahora exige a los exportadores un certificado fitosanitario con condiciones inasumibles, a pesar de que los productores de la isla ya cumplen con las medidas de control sanitario.

La consellera de Agricultura, Pesca y Alimentación, Mae de Concha, ha mandado una carta al ministro de Agricultura del Reino Unido, George Eustice, en la cual le pide que mantenga las condiciones para la exportación de la patata de Mallorca, tal como estaban hasta ahora.

A raíz del Brexit, la patata ha sido clasificada como producto de alta prioridad y se exige para la importación un certificado fitosanitario y documental, control de identidad y una notificación previa del importador para exportarla.

Esto significa declarar que no existen la ‘Globodera Behrens’ y la ‘Globodera Rostochiensis’, dos especies de nematodos que hay inherentemente en la tierra de Mallorca. Sin embargo, las parcelas donde se produce la patata en la isla sigue todos los protocolos que el Reino Unido da por buenos, y por lo tanto, se podría certificar.

Según De la Concha, la postura de la consellería «es de sentido común y creemos que la relación con el Reino Unido no tiene por qué cambiar. Continuaremos haciendo todo lo que esté en nuestra mano para conseguir un acuerdo que permita continuar exportando patata al Reino Unido como hasta ahora y así mantener el volumen de negocio de un sector tan importante para la agricultura de Mallorca y para tantas personas que viven de él».

En este sentido, el director general de Agricultura, Biel Torrens, ha explicado que la patata de Mallorca representa un 70% del total de la patata que se exporta desde España al Reino Unido. «Estamos hablando de unas cinco mil toneladas de patata ‘baby’ que salen de Mallorca cada año entre marzo y junio rumbo el Reino Unido. Supone un volumen de negocio de 6 millones de euros y da trabajo además a un centenar de productores».

Hay que recordar que, desde 1927, los consumidores del Reino Unido han disfrutado de patatas mallorquinas en un momento del año en que los cultivos de nueva temporada no están disponibles en su país. Mallorca tiene una fuerte relación con los clientes de todo el Reino Unido que dependen del suministro continuo de nuestras patatas.

«Los agricultores de nuestra isla han desarrollado un negocio a gran escala en cultivos nuevos, y en particular de las patatas de pretemporada, gestionado por agrónomos altamente calificados, y con controles de calidad tan estrictos como los del Reino Unido», ha subrayado Torrens.

«Por desgracia, en el momento en que se plantaron las patatas para este año, en octubre de 2020, no estaba clara todavía la futura relación entre el Reino Unido y la Unión Europea. Y los primeros cultivos plantados en Mallorca están siempre destinados específicamente a suministrar patatas ‘baby’, principalmente al mercado británico. Un producto que se cultiva bajo contrato con los clientes importadores del Reino Unido», ha añadido el director general de Agricultura.

Por otro lado, el jefe de gabinete de la Consellería, Fernando Fernández, ha querido destacar que en todo momento se está trabajando con Delegación del Gobierno y el Ministerio para encontrar un procedimiento claro, estable, seguro y basado en la confianza mutua entre los operadores británicos y el sector de Mallorca para un problema que tiene preocupados a los productores y exportadores isleños. «Hace muchos años que el Reino Unido reconoció un estatus sanitario especial para la patata de Mallorca», pero «hay que recordar también que todas las patatas que se exportan en el Reino Unido están clasificadas en Mallorca y no pueden ser lavadas en origen antes de enviarlas, porque deteriorarían su calidad y no serían comercialmente viables».

Por eso, ha explicado Fernández, en la carta que la Consellería ha enviado al ministro de Agricultura británico se proponen dos alternativas: o una moratoria de un año para salvar la campaña de 2021, que empieza en marzo o la posibilidad de modificar la instrucción sobre los certificados fitosanitarios, sustituyendo su redacción actual por otra en la cual se tenga que especificar que las parcelas en las cuales existen estos dos tipos de Globodera siguen las normas marcadas por el Sistema Nacional de Control Regulador y, que, por lo tanto, son seguras.

«Confiamos que una de las dos alternativas será positiva para las dos partes y poder mantener la exportación de la patata mallorquina», subrayó Fernández.






Baleares Sin fronteras (+34) 971 720 860 (+34) 655 207 019