Polémico proceso de paz en Colombia y asociacionismo

25/02/2016

Una breve visita por Colombia bastó para comprender que todo lo que se percibe a la distancia no es producto de la casualidad. No me cabe la menor duda de que la inmensa mayoría de los ciudadanos nacidos en ese país sueñan con la firma de la paz. Tras décadas sangrientas en la que una absurda guerra ha cobrado miles de vidas inocentes, ya es hora que de una vez por todas se llegue al camino de la paz.

El Presidente Juan Manuel Santos está empeñado en conseguirla Desde hace más de tres años, una comisión de diálogo del gobierno y representantes de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) buscan en la Habana, Cuba, las salidas más convenientes para que se cristalicen los acuerdos que permitan a los guerrilleros abandonar el camino de la insurgencia.

Sin embargo, el entusiasmo que desborda el mandatario Santos, cada vez que se refiere a la paz, contrasta con el pensamiento de un gran porcentaje de colombianos que no avizoran una solución a mediano plazo, y menos aún, cuando existen muchos intereses de por medio.

Los jefes guerrilleros se niegan a pagar un día de cárcel de lo que ellos consideran un conflicto armado de décadas. Los secuestros, el reclutamiento de menores y los asesinatos de civiles, militares y policías son considerados como un acto de guerra.

Al otro lado de la acera, millones de colombianos apelan a la paz, pero al mismo tiempo le exigen al gobierno Santos no permitir que la impunidad reine en el momento de la firma de los acuerdos que se plantean en la mesa de diálogo. Además, en las calles hablando con personas de distintos estratos sociales coinciden en que el gobierno no puede permitir que haya una amnistía general para personas que han cometido crímenes de lesa humanidad.

El país no perdonará que miles de crímenes queden en la absoluta impunidad, concretamente, los familiares de las víctimas de esta guerra no están dispuestos a ceder terreno cuando se trate de que los verdugos de sus hijos/esposos/ padres no lleguen a pisar una cárcel y campen a sus anchas como si no hubiera pasado nada.

La paz debe ser la principal premisa para un Estado como el colombiano que durante más de cincuenta años ha sido uno de los países más violentos del mundo, merced al fenómeno del narcotráfico, la existencia de las guerrillas, la corrupción y la injusticia social.

Asociaciones

Todo parece indicar que en diez meses de gestión del Govern balear, se pretende potenciar el trabajo de las asociaciones. Es buen indicio para fomentar todo lo que apunta a la convivencia dentro del marco de la tolerancia. Desde estas mismas líneas siempre nos hemos decantado por el importante trabajo de las diferentes asociaciones, no solo de colectivos de inmigrantes, también vecinales y de entidades que trabajen a conciencia por un bien común.

No se trata de hacer una simple convocatoria de repartir subvenciones a diestra y siniestra, esta vez la idea es que las asociaciones que han demostrado seriedad y transparencia tengan la oportunidad de llevar a cabo sus programas que redunden en un bienestar colectivo de quienes están representando.

Siempre ha sido importante que los canales de comunicación directos entre la administración y la ciudadanía tengan representatividad a través del tejido asociativo.   

Compartir esta noticia:    



Baleares Sin fronteras (+34) 971 720 860 (+34) 655 207 019