Marcelo Hurtado está “recién” bajado del avión. Al momento de esta entrevista no llevaba ni quince días al frente del Consulado de Ecuador en Islas Baleares. Esta es su cuarta misión consular, pero esta vez como máximo responsable de un consulado. Su última representación en el exterior fue en la Embajada de Ecuador en Bogotá
Marcelo Hurtado:
Muchísimas gracias, primero por la oportunidad de la entre-vista, y a través de este medio quiero enviar un mensaje con el fin de presentarme a nuestros conciudadanos ecuatorianos. Hace 25 años soy funcionario de la Cancillería de Relaciones Exteriores y Movilidad Humana y siempre he estado dispuesto a servir a mi país en lo que se me asigne. Mi primera misión consular comenzó en Honduras, luego en Suiza y la última que cumplí fue en Bogotá como adjunto al cónsul. Y ahora Gracias a Dios, estoy aquí en España como cónsul de Ecuador en Islas Baleares.
BSF: ¿Cómo se da su designación de cónsul en Islas Baleares?
M.H: Tenemos una asignación de acuerdo a las necesidades que se van presentando en el servicio exterior y al cumplimiento de ciertos parámetros. Cada funcionario de cancillería está en el exterior durante cinco años y regresa al país para permanecer tres años. Esto permite que haya una rotación y cumplir con el trabajo diplomático que se nos ha asignado. Las autoridades de mi país decidieron que, en mi caso, pudiera cumplir aquí una función consular. Me designaron como cónsul y con gusto lo he aceptado, de hecho es la primera vez que llegó a una isla y las expectativas que tengo son enormes.
BSF: ¿Qué conocía de esta comunidad autónoma?
M.H:Es que es un sitio de alto turismo por darle alguna denominación. Aquí vienen ciudadanos europeos básicamente ingleses, franceses, alemanes y escandinavos. Entonces, es un lugar donde se promociona el turismo, que permite a gente de otras nacionalidades conseguir puestos de trabajo sea ocasionales o por tiempo indefinido. Sin embargo, el otro lado de la historia, nos ubica el Mediterráneo que ha sido siempre un paso histórico y bastante atractivo.
BSF: ¿Qué le ha llamado la atención en este corto tiempo que lleva en Mallorca?
M.H:La cultura es fabulosa, las construcciones se parecen mucho a las de Latinoamérica. Me encanta La Catedral de Palma y otros lugares se asemejan a nuestros países. En resumen, se ve un enriquecimiento histórico que siempre estará ahí, siempre nos han unido muchos factores culturales. BSF: ¿Le ha impactado algo en estos pocos días que lleva?M:H:Me sorprendió cuando me hablaron del número de ecuatorianos que residen en las Islas. Más o menos podríamos calcular unos 25.000 ciudadanos, cientos de ellos ya tienen muchos años viviendo en esta comunidad autónoma. En este poco tiempo que llevo en Mallorca- 15 días- he podido hablar con representantes de asociaciones que llevan más de 25 años establecidos en Baleares.
BSF: ¿Cuál es el perfil laboral del ecuatoriano afincado en Baleares?
M.H:Sus trabajos lo realizan en diferentes ámbitos. Por ejemplo en servicios de construcción, hostelería y restauración; en el sector financiero hay varios; tenemos profesionales de la salud y otras profesiones. La migración ecuatoriana es echada para adelante, aporta al país receptor todo lo mejor de su mano de obra cualificada y desde una perspectiva profesional.
BSF: Se tiene el concepto arraigado de que un cónsul llega a firmar documentos o a realizar trámites burocráticos. ¿La tendencia en Ecuador reviste otras exigencias?
M.H:Efectivamente, lo primero que debo enfatizar es en la denominación de nuestro propio ministerio. Anterior-mente, la cancillería era concebida desde el aspecto político y social con representatividad diplomática. Ahora, se denomina también “Movilidad Humana”, que equivale al apoyo que debemos darle a la gente que emigra, y en ese sentido, nos encargamos de hacerle un seguimiento y siempre analizar las gestiones que podemos hacer por ellos, las necesidades que tienen y las prioridades que demandan.
BSF: ¿Eso quiere decir que se seguirá la estela de sus predecesores?
M.H: Debemos realizar muchas actividades en el campo cultural, social y educativo; también, a través de las becas que estamos pro-mocionando. Hay varias actividades que nos interesa poner en marcha con el apoyo de la comunidad residente y las asociaciones.
BSF: A pesar del avance de la tecnología con las redes sociales, una de las quejas continuas de las comunidades migradas apunta a la falta de información efectiva de los consulados. ¿Qué opina?
M.H: La labor de difusión de los medios de comunicación siempre es importantísima en cualquier tipo de eventos. Ustedes son quienes más conocen la realidad que vive la ciu-dadanía migrada, los problemas y necesidades que enfrentan. También nos interesa tocar las puertas de las instituciones locales y asociaciones para buscar apoyos para la promoción de todo lo que realicemos para facilitar la adaptación de los ecuatorianos a las islas y divulgar todo lo que tenga que ver con nuestra cultura.
BSF: ¿Ha tenido contacto con representantes insti-tucionales locales?M.H: Sí, me he reunido con altos cargos, tengo pendiente ir a extranjería, reunirme con el alcalde de Palma y el decano del cuerpo con-sular. Mi deseo es cono-cerlos a todos y ver qué puentes podemos tender con ellos.
BSF: Llega usted en un momento en el que los ánimos están caldeados por la regularización masiva de inmigrantes. ¿Qué piensa al respecto?
M.H: Sí, llego en un momento importante, pero en Ecuador también tuvimos una regularización de venezolanos; siempre han existido este tipo de procesos. La expectativa es alta, y en ese orden de ideas, los ciudadanos ecuatorianos como el resto de beneficiados, deberán cumplir una serie de normativas que exige el gobierno español, las expectativas van a superar a lo que se pueda ver en la práctica.







