
Abrió los ojos frente al océano peruano en la provincia constitucional del Callao; tiene un romance con la escritura desde edad temprana y lleva más de veinte años en Palma de Mallorca. José Juan Pacheco, realizó estudios de postgrado de Literatura en la Universidad de las Islas Baleares. Su corazón retumba, en cada uno de los relatos de “Déjame que te cuente”, su último libro publicado en la isla por iniciativa personal, con el espíritu de todas las sangres de su fallecido compatriota, el escritor José María Arguedas.
“Trato de escribir sobre lo que he vivido. No solo sobre lo que he visto. Sin duda, no se trata de relatos autobiográficos, pero muchos de los episodios narrados en este libro están basados en sucesos que forman parte de mi experiencia. Intento dar autenticidad a estos cuentos mediante el desarrollo de impresiones que quedaron en mi memoria añadiendo elementos ficcionales”, sostiene Pacheco.
“Empiezo por el deseo de contar a nietos que no tengo”, refiere. Estas historias, escritas con lenguaje transparente y poético a la vez, son la huella intangible de un peruano que vive, todavía, lleno de aquel imaginario constituido por los espacios y climas de su país natal que se resiste a ser olvidado.
Desfilan por estas páginas, por ejemplo, el majestuoso complejo arqueológico de Kuélap, ubicado en la zona andina de la región Amazonas, o el desértico paisaje de la costa sur peruana. De igual manera, algunos de sus personajes transitan la congestionada y ruidosa urbe limeña a través de sus barrios populares y puntos neurálgicos en plena transición durante los años 60 y 70, épocas de dictadura militar en Perú.
Memoria que resiste el olvido
“El mundo que describo, tal como existió, no existe más”, apunta, “en ese sentido, estos textos evocan espacios geográficos, así como formas de vida que hoy en día son parte del pasado. Trato de recuperar del olvido aquel tiempo”.
Arraigado a su vida en el exilio
José Juan señala que escribe con la intención de remover la memoria de aquellos que puedan estar relacionados con ese sustrato de peruanidad y nostalgia que respira cada una de las líneas de este libro, del mismo modo que identifican diversas maneras de ver el mundo o representarlo, como lo hacen sus protagonistas. “Claro que mi expectativa apunta a llegar a lectoras de otras latitudes que tengan interés en conocer estos micro universos”.
Si bien los elementos regionales propios del país andino están presentes de forma muy categórica, Pacheco dice estar interesado en las dinámicas migratorias que activaron de distinta manera los enclaves geográficos de sus cuentos. “Hubo un traslado masivo de gente de las regiones andina y amazónica, en su mayoría campesinos, que poblaron las ciudades costeñas motivando una serie de cambios sociales, culturales, económicos y hasta políticos. El pueblo peruano ha experimentado un constante intercambio de manifestaciones que han ido mezclándose, diferentes tradiciones han sido movilizadas sufriendo transformaciones que, por fin, constituyen lo que hoy es la identidad peruana. Y junto a esto, la añoranza es importante”.

Literatura y los retos del escritor en el exilio
El ánimo cosmopolita de José Juan enciende su mecha durante sus estudios de maestría y doctorado en Lenguas y Literaturas Modernas en la Universidad de las Islas Baleares ya que, según cuenta, decidió realizar, como trabajos de investigación, estudios comparativos entre la novela de Gustave Flaubert, “Madame Bovary” y la ópera “La Traviata” del compositor italiano Giuseppe Verdi; posteriormente, hizo lo propio con la misma pieza musical y “La dama de las Camelias” de Alejandro Dumas. “Me vi sorprendido al constatar que en Baleares no solo había playa y turistas indecorosos, sino también un interés académico en la cultura”.
“Abordar temas culturales tan europeos me lleva a reflexionar sobre la necesidad de estudiar la cultura peruana desde un alto nivel para, de esa manera, llegar a ámbitos académicos de todo el mundo, como paradigma de una identidad y un proceso histórico social particular”, ensaya. De otro lado, “el principal reto de un escritor en el exilio es el de sobrevivir, porque de la literatura no se vive. No obstante, la disciplina y los contactos son elementos importantes que pueden jugar a tu favor”, puntualiza José Juan con serenidad y sencillez.
De otro lado, “el principal reto de un escritor en el exilio es el de sobrevivir, porque de la literatura no se vive. No obstante, la disciplina y los contactos son elementos importantes que pueden jugar a tu favor”, puntualiza José Juan con serenidad y sencillez.
En suma, “Déjame que te cuente” constituye un registro narrativo que fluye con transparencia lírica al servicio de la representación de una dimensión de la identidad peruana, aquella que descansa en el día a día de la gente que afronta la vida lo mejor que puede en un amplio marco de tragedia, ternura, solidaridad y, por último, estados vulnerables, conflictos y contradicciones.
Enhorabuena.











