De Canal 4 TV “En Direct” a uno de los activistas sociales opositores del régimen castrista y desterrado de su país hace quince años. La falta de combustible, alimentos, medicinas y otros productos de primera necesidad hace que Cuba viva el peor momento de su historia, no parece ser exagerada tal afirmación cuando lectores y amigos de este periódico denuncian lo que ocurre a diario en ese país, todo esto conlleva al empeoramiento del suministro energético con cortes de luz de hasta 16 horas diarias y el racionamiento indefinido de agua. Por ello, Baleares Sin Fronteras invitó a su sección de “En Direct” de todos los jueves de Canal 4 Radio-TV, a Néstor Rodríguez Lobaina,

desterrado de Cuba hace quince años y preso político en una de las cárceles de Guantámano, en donde durante 14 años escasamente veía el sol por las rejillas de su aislada celda; sometido a hambrunas y palizas por el hecho denunciar valientemente al régimen del aquel entonces, presidente, Fidel Castro, no todos se atreverían a hacerlo, incluso ahora. Una de las tácticas del régimen siempre ha sido controlar los pasos a sus ciudadanos, la amenaza y el castigo con prisión a quien proteste en contra del gobierno. Este hombre, es uno de los más férreos opositores al régimen castrista y a su sucesor Miguel Díaz- Canel de idéntica línea ideológica comunista. Recuerda cuando fue sacado de la cárcel con los grilletes aún puestos en sus manos directo a un avión que lo trajo a España, a tenor de la intervención de organizaciones de derechos humanos que mediaron para su liberación. No cesa de hablar de la violación fundamental a los derechos humanos desde que se instauró el régimen en 1959. En su caso personal recuerda lo vivido, “el horror en primera persona”, dice afligido con los ojos llorosos. Con suma expresión de tristeza recuerda aquel día que retornó a La Habana para enterrar a su madre fallecida, pero no lo dejaron bajar del avión, se le notificó que había sido desterrado de Cuba y no podía bajarse al sepelio, “con dolor en el alma después de 36 horas de espera dentro de la aeronave tuvimos que regresar a Mallorca”, ese día estaba acompañado de su esposa nacida oriunda de esta Isla. Todo comenzó, añade, cuando a los 16 años se negó a ir a una guerra, literalmente era el envío de unas tropas a países de África, se trataba de una invasión militar para derrocar gobiernos al otro lado del planeta, y Cuba estaba inmerso en ese conflicto. “Esa fue mi sentencia de muerte en vida, a partir de entonces comenzó mi calvario en ese régimen totalitario”. Era un menor de edad, dice, “me abrieron un expediente, me querían enviar a la muerte con un fusil, un entrenamiento de seis meses para ir a meterme en un territorio, no sabía de qué iba esa guerra. Les dije que yo era un hombre de paz, una persona que buscaba el diálogo a través de misiones humanitarias como lo hacen los médicos o profesores para alfabetizar a la población infantil”. Esto fue la inspiración para que este hombre, residente en Son Caliu, Mallorca, fundara el Movimiento Cubano Jóvenes por la Democracia, una organización para movilizar a la juventud cubana por la lucha de los derechos humanos. Durante 23 años estuvo al frente de esta entidad impulsando varios proyectos, entre el más destacado, “Universitarios Sin Fronteras”, que pretendía movilizar al estudiantado y recuperar la autonomía universitaria para declarar los derechos y libertades civiles y políticas en Cuba. Y es que sin duda, esta iniciativa, afirma Rodríguez Lobaina fue la más atacada y perseguida por el régimen castrista en 1961, que fue la gota que derramo el vaso para luego ser encarcelado. Bloqueo Mucho se ha hablado de esta palabra, sin embargo, para este activista social el bloqueo es el institucional, el del régimen castrista que se encarga de coartarle a su pueblo los derechos humanos, lo censura todo, restringiendo libertades. A su criterio, “Estados Unidos lo que decretó fue un embargo económico y financiero desde la época de Bill Clinton. Hay que recordar que el régimen cubano usurpó las empresas norteamericanas y las nacionalizó, y no ha habido una relación diplomática fluida, el régimen cubano se convirtió en un núcleo anti-norteamericano y eso es lo que le han vendido al mundo desde la implantación de la dictadura”. Rodríguez Lobaina, residente en Son Caliu, Mallorca, no se considera pro norteamericano, “soy cubano-pro libertario, la historia se manipula, y por eso el bloqueo realmente es lo que el régimen hace con el pueblo sometiéndolo al hambre y a tantas injusticias”. Lo que tampoco omite es la injerencia de GAESA, a la que define como una corporación familiar de la oligarquía castrista que tiene 17 mil millones de dólares en bancos extranjeros manejado por testaferros, por eso reitera que el propio régimen cubano es el que tiene bloqueado a su pueblo cometiendo todo tipo de atropellos. Respecto a la intervención de Estados Unidos en Venezuela, Rodríguez Robaina la califica de “operación quirúrgica selectiva, sin necesidad de invadir para poder ayudar a resolver la crisis venezolana”, y en el caso de Cuba, considera que podría ir por la misma senda”. Desde la percepción del opositor cubano, “hay un deseo generalizado entre la población que haya un cambio radical, hay un rechazo mayoritario al comunismo-socialismo. El pueblo ha comprendido después de muchos años de represión, que todo ha sido una estafa política, los cubanos han estado secuestrados desde 1959, y en este momento Estados Unidos está conversando con la sociedad civil de Cuba para ver de qué manera se pueda ayudar sin necesidad de utilizar la violencia”. Y en ese orden de ideas, el activista reflexiona sobre la violencia mental que sufren cada uno de sus pobladores que en este momento no aguanta más, y en su opinión “Cuba se está convirtiendo en la Gaza latinoamericana donde hay miseria, todo está destruido, sin necesidad de que haya una guerra”. Néstor Rodríguez había asistido a una reunión en Madrid con el embajador cubano en La Habana, Mike Hammer, a quien diferentes representantes de entidades de derechos humanos le manifestaron su preocupación por el “terror” que en este momento viven los cubanos por la falta de productos de primera necesidad y la ausencia de soluciones.






