Exige responsabilidad ante una decisión unilateral que compromete la calidad en la atención a los ciudadanos que acuden a este servicio municipal solicitando ayuda.
Redacción BSF
El alcalde de Palma, Jaime Martínez Llabrés, ha alertado este jueves del colapso que se está registrando en la Oficina de Atención a la Ciudadanía (OAC) Social, ubicada en el Parc Ceibos, donde solo en la jornada de ayer, cerca de 300 personas esperaban para ser atendidas como consecuencia directa del proceso de regularización extraordinaria aprobado de manera unilateral por el Gobierno Central, ya publicado en el BOE.
“El Gobierno, sin contar con el consenso de las comunidades autónomas, ha decidido que se hace pero no cómo se hace, y toda la presión recae sobre los ayuntamientos, sobre sus trabajadores municipales y en los ciudadanos de Palma, que ven colapsados unos servicios a los que deben poder acceder para obtener otras informaciones a nivel social”, ha señalado el primer regidor de Cort.
En este sentido, ha advertido que se está viendo comprometido el funcionamiento ordinario de los servicios de la OAC Social, colapsando la atención a la ciudadanía y sometiendo a los funcionarios a una presión inasumible.
Prueba de ello son las largas colas registradas tanto ayer como hoy en la sede de este servicio de personas que esperan ser atendidas para recibir información sobre el proceso de regularización, lo que ha obligado a reforzar la seguridad para garantizar que el proceso se realice de manera ordenada.
Este jueves las colas ya se habían iniciado a las 07:00 horas, y todo parece indicar que, ante el gran volumen de personas que acuden a solicitar información, mañana la afluencia se inicie mucho antes. Por ello, se insta a Delegación del Gobierno a que tome las medidas oportunas para garantizar el orden y la seguridad tanto para los trabajadores de la OAC Social, como para los propios vecinos de la zona.
Al respecto, Martínez Llabrés ha insistido en que esta situación está dificultando una atención de calidad a los ciudadanos que acuden a estas dependencias municipales, de manera presencial sin necesidad de solicitar cita previa, para pedir información sobre servicios sociales, recursos, prestaciones económicas, asesoramiento y orientación social.
Por otro lado, el alcalde ha lamentado la “falta de respuestas” por parte del Gobierno central, que todavía no ha especificado cuál es el informe de vulnerabilidad que se solicitará para poder tramitar estas regularizaciones, ni tampoco ha aclarado “a quién pretende regularizar, con qué requisitos, con qué controles de identidad y qué antecedentes se aplica”.
Y, sobre todo, cómo será la integración real de todas estas personas en nuestra ciudad”, ha añadido Martínez Llabrés, advirtiendo que la regularización decretada por el Gobierno central “no habla de empleo real, de acceso a la vivienda, de conocimiento del idioma donde se ubican estas personas y, sobre todo, de esa integración, que pasa también por el respeto a las normas y la convivencia”.
En este sentido, ha considerado que Palma no puede padecer las consecuencias de una medida masiva, indiscriminada e improvisada, adoptada por el Gobierno central sin planificación, sin previsión de recursos y, además, a espaldas de las comunidades autónomas y de los ayuntamientos, que son precisamente las administraciones más cercanas al ciudadano y las que están asumiendo de forma directa la carga administrativa y social.
Por ello, ha instado al Gobierno Central y a Delegación del Gobierno a tomar las medidas oportunas y a hacerse cargo del proceso de información, “porque no puede recaer toda esta presión en el ayuntamiento”.
“Vemos que se está usando una crisis humanitaria real por intereses partidistas que desde el Ajuntament rechazamos rotundamente. Esta regularización masiva genera falsas expectativas y un efecto de llamada clarísimo”, ha concluido el primer regidor de Cort, alertando que este decreto del Gobierno central “traerá más precariedad, economía sumergida y más guetos, y la ciudad de Palma y sus ciudadanos no están dispuestos a ser partícipes”.







