Miles de personas migrantes y refugiadas en España ven bloqueado su acceso a un empleo acorde a su formación por un obstáculo persistente: la dificultad para que se reconozcan oficialmente sus estudios superiores, así lo expresó en su último comunicado CEAR. En el marco del Día Internacional de la Educación, la Comisión Española de Ayuda al Refugiado (CEAR) alerta de que la homologación de títulos sigue siendo una de las principales causas de exclusión laboral y desaprovechamiento de talento. A pesar de contar con cualificaciones universitarias y experiencia profesional previa, muchas de estas personas acaban desempeñando trabajos en sectores altamente precarizados. A las dificultades propias del proceso de regularización administrativa se suma la devaluación de su trayectoria académica, una realidad que limita su autonomía económica, su desarrollo profesional y su integración social.. La educación como derecho, no como privilegio La formación y el conocimiento son herramientas clave para la inclusión social y laboral. Sin embargo, para las personas migrantes y refugiadas, el acceso pleno a estos derechos sigue estando condicionado por su país de origen o su situación administrativa. CEAR insiste en que la educación debe ser reconocida como un derecho fundamental, también cuando ha sido adquirida fuera de las fronteras europeas. La negativa o demora en validar una titulación no solo tiene consecuencias económicas. También impacta de forma directa en la autoestima y el bienestar emocional de quienes han invertido años de esfuerzo en su formación, en ocasiones en contextos marcados por la guerra, la persecución o la pobreza extrema. Procesos lentos y falta de recursos Los procedimientos de homologación de títulos universitarios en España se caracterizan por su complejidad y por plazos que, en muchos casos, se prolongan durante años. Esta situación genera frustración, desaliento y una sensación generalizada de desperdicio de capacidades profesionales. El Tribunal de Cuentas ha señalado que estos trámites constituyen la principal barrera para el acceso al empleo cualificado de personas migrantes y refugiadas. Su informe destaca deficiencias estructurales, incumplimientos sistemáticos de los plazos legales y una clara insuficiencia de recursos humanos y tecnológicos en la administración encargada de estos procesos. Paradójicamente, esta realidad se da en un contexto en el que España necesita profesionales formados en ámbitos estratégicos como la ciencia, las nuevas tecnologías, las competencias digitales, la comunicación o la prevención de riesgos laborales.. Medidas urgentes para aprovechar el talento Desde CEAR se subraya que esta situación no es inevitable y que existen soluciones viables. Entre ellas, reforzar los servicios de homologación con personal especializado, simplificar los procedimientos administrativos y establecer vías rápidas de tramitación, tal y como recomiendan las directrices europeas. Asimismo, se propone avanzar hacia modelos más flexibles, similares a los aplicados a la ciudadanía comunitaria, que permitan a las personas trabajar en su sector profesional mientras se resuelve la homologación, siempre que puedan acreditar su formación y experiencia. Fuente: CEAR..





